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I
es un látigo
el pulso, las maneras
de abrir me colma
abrirme
noto lo extraordinario los pies
muy ágiles: motores
(soy) veloz
a lomos de los trozos de los que
reverberan los que entonan
bajo las estaciones
pocas plegarias pocas
argucias: han de ser
las precisas con tiento
suplicar no perfora no hunde así
se desaloja se comprende
la espera: detrás
donde la nuca se desata
el rumbo y ya
iniciado
sabré con qué esperanza
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II
este momento -después
ya será otro
el devenir- aún no abrasado
retuerce lo que
digo -soporto
escalofríos- gota
celebración orgullo
para tan corto aliento
por tan poca eficacia: Uno no sabe
qué tener
en la boca
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HECHOS DE LOS UNO
El inicio
1 1 Se abrieron pliegues
como cuencos
de esperanza. 2 Gota
que el útero contuvo, sorbo:
serán nacidos.
3 Un haz de claridad y Uno
supo qué. 4 Cortar adentro
dos tajadas de mar. 5 O gajos
sin líquido, de masa
sola. 6 En ciernes, palpitando
en el remanso, vulvas
con jugo suelto. 7 Y Uno
desprendió sus aceites, Uno
se reventó de afuera.
8 "En mí los cauces, la vejiga
del puma, los tormentos".
9 Y fue: la voz,
sobrecogida, fue a los vientres.
10 Y perforó cristales.
11 Hubo tiempo
de heridas. 12 Hubo llama.
13 Los Uno como polen los Uno
como uñas de tierra.
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2 1 Arañaron sus ojos.
Engendraron a ciegas. 2 Estos fueron
los hechos: poblaron con sangre
la Morada, 3 la Esfera de los días
y de las noches. 4 Uno,
El Que Vigila habló:
5 "daréis a luz la vida, protegeréis
mi aliento: vuestro ojo".
6 Los Uno recordaron
cómo nutrir sus cuerpos,
qué dolor del nacido
los haría capaces.
7 E inundaron la Esfera
con sus tuétanos. 8 Serían
los durmientes, sostendrían sus huesos
como troncos de boj. 9 Encarnarían solos.
10 Para después morir.
Del libro de Uno.
Editorial Contrabando, Col. Marte, Valencia, 2022
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